Ágora 2.0

Blog del alumnado de Filosofia de la Universidad de Zaragoza

Nietzsche.

Posted by forseti4y9 en 15 febrero 2010

Recomiento la lectura de un libro de Miguel Morey, que estuvo en el ciclo de conferencias de la Institución Fernando el Católico del pasado cuatrimente. El que se titula Friedrich Nietzsche, una biografía. Lo tenemos en la Biblioteca de la Uni. Editorial Archipiélago, 1993, Barcelona.

Es muy cortito, ayuda a conocer a Nietzche y vemos el recorrido de su vida y obras.

Para abrir boca, os pongo algunas frases sacadas del libro. Indico la página de donde las he sacado, de la edición ya mentada.

Un día, una violenta tormenta comenzó a caer justo en el momento de la salida de la escuela. Nosotras esperábamos a nuestro Fritz en el extremo de la calle. Todos los muchachos se precipitaron en tromba hacia sus casas. Finalmente, apareció el pequeño Fritz, andando calmadamente, con su gorra protegida bajo la pizarra y un pequeño pañuelo encima. Mamá le gritó desde lejos: “Pero corre, venga”. La lluvia que caía no nos dejó oír la respuesta. Luego, como mi madre le hiciera reproches al verlo tan calado, él respondió gravemente: “Pero mamá, el reglamento dice que los alumnos no deben salir de la escuela corriendo ni brincando, sino que han de volver a casa de una manera calmada y tranquila”.

La hermana de Nietzsche. 14.

He cometido una falta muy grave y no sé si me lo perdonarás, ni si me lo puedes perdonar. Tomo la pluma con el corazón oprimido y odiándome a mí mismo, sobre todo cuando traigo a la memoria nuestros días en común en las vacaciones de Pascua, tan cordiales y no turbados por una sola estridencia. En resumen, el domingo me emborraché, y no puedo además aducir ninguna otra disculpa, sino que no sé lo que puedo resistir y que precisamente aquella tarde estaba algo excitado.

Nietzsche. 22.

Nosotros no podremos llegar a ser verdaderos maestros más que si nos alzamos con todas las fuerzas de esta atmósfera de nuestro tiempo y si somos, no sólo hombres más sabios, sino, sobre todo, hombres mejores. También aquí experimento más que nada la necesidad de ser verdadero. Y justamente por ello no podré soportar por mucho tiempo la atmósfera de las Universidades.

Nietzsche. 35.

En medio de todo se me tiene por loco, éste es el consuelo, en efecto, de nuestros “cuerdos”, cuando no tienen otro a mano.

Nietzsche. 53.

Me aterroriza un poco este invierno; las cosas tienen que cambiar. Una persona que sólo tiene en el día muy poco tiempo para sus asuntos principales, y que ha de gastar casi todo el tiempo y las fuerzas en cometidos que lo mismo podría desempeñar otro, una persona así no vive armónicamente, sino en disonancia consigo mismo, y, al final, se pone enferma.

Nietzsche. 59.

Mis ojos otra vez se encuentran mal, he experimentado de la manera más exacta, que la única forma de existencia que soporto es hora y media de leer y escribir por la mañana, dedicando el resto del día a dormir y a pasear, a ser posible por la sombra.


Nietzsche. 60.

Sólo paso a paso, esto no es vida
andar tan lento cansa y vuelve pesado
me dejé alzar por el viento
esto es lo que amo, planear con la bandada

Nietzsche. 66.

¡Ay, si Vd. Supiera lo solo que estoy ahora en el mundo! ¡Y cuánta comedia hace falta para que el asco no le haga a uno escupir a alguien a la cara! Afortunadamente, algo de los modales cortesanos de mi hijo Zaratustra se encuentra también en el loco de su padre.

Nietzsche. 95.

En el fondo, tu hijo es ahora una persona enormemente célebre: no precisamente en Alemania, pues los alemanes son demasiado estúpidos y viles para la altura de mi pensamiento, y se han puesto siempre en ridículo a mi respecto, pero sí en las demás partes.

Nietzsche. 115.

En lo relativo a la apreciación del estado de salud de Nietzsche, guardo desde hace tiempo el recuerdo de experiencias iguales o muy parecidas que he tenido de hombres jóvenes dotados de gran talento espiritual. Los he visto arruinarse con síntomas semejantes, y supe con certeza que se trataba de las consecuencias del onanismo. Desde que, guiado por estas experiencias, he observado a Nietzsche con más detalle, por todos los rasgos de su temperamento y sus hábitos característicos mi sospecha se ha transformado en convicción.


Wagner. 117.

Para acabar, me pregunto si este Nietzsche no es el trasunto germano, educado y ambicioso, del Pascual Duarte extremeño, nacido de Cela.

Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo.

Pascual Duarte.

Y me pregunto si realmente Nietzsche es tan inmoral como el Anticristo que escribió. Desde luego, no lo parece. Nietzsche tiene valores, aunque son diferentes a los de sus coetáneos. También Pascual. Incluso Nietzsche se jacta de tener una moral más rigurosa de lo normal; así, se puede leer en el libro de Morey, página 71:

La Lou de Orta era un ser distinto al que yo volví a encontrar más tarde: un ser sin ideales, sin objetivos, sin deberes… Ella me dijo a mí mismo que no tenía moral, y yo había creído que, al igual que yo, tenía una moral más rigurosa que la de cualquier otra persona. Y que ofrecía a su dios diariamente, de hora en hora, algo de sí en holocausto.

Nietzsche

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: